Estos días se ha celebrado en M
adrid la cumbre sobre la Alianza de Civilizaciones impulsada por el Gobierno español. Cuando esta iniciativa se presentó por primera vez, numerosos medios y organizaciones conservadoras la tacharon de ser una invención de poca utilidad práctica y un ejercicio de voluntarismo.
adrid la cumbre sobre la Alianza de Civilizaciones impulsada por el Gobierno español. Cuando esta iniciativa se presentó por primera vez, numerosos medios y organizaciones conservadoras la tacharon de ser una invención de poca utilidad práctica y un ejercicio de voluntarismo. Afortunadamente, a medida que esta iniciativa ha ido tomando forma en instancias de tanta entidad como la ONU (en el seno de la cual se ha creado un Grupo de Alto Nivel para impulsarla), parece que estas acusaciones eran infundadas y que existe una buena base política para transformarla en iniciativas concretas.
En primer lugar hay que decir que la Alianza de Civilizaciones parte de la asunción, hoy en día prácticamente unánime, del fracaso de la doctrina del choque de civilizaciones y del unilateralismo belicista que han marcado la actuación exterior de las grandes potencias y que no han hecho sino contribuir a la inseguridad y las injusticias globales, además de a un crecimiento exponencial del terrorismo internacional.
El gran potencial de esta Alianza es que pretende acabar con las injusticias y el terrorismo partiendo de la diplomacia y del respeto a la legalidad internacional como los métodos esenciales de resolución de conflictos. Si este objetivo se consigue habremos ahorrado al mundo una gran cantidad de sufrimiento en términos humanos y contribuiremos a la creación de un "demos" global, pues no cabe ninguna duda de que el respeto a la soberanía nacional entendido como un respeto a los ciudadanos de todos los países es el paso previo al surgimiento de una legitimidad democrática global.
Sin embargo, la Alianza de Civilizaciones presenta todavía important
es debilidades teóricas debido a su novedad. Debilidades que los progresistas debemos subsanar si queremos ganar el debate sobre el modelo de relaciones internacionales. En primer lugar debemos clarificar los objetivos de la Alianza, que pueden ser los siguientes (teniendo en cuenta que cada objetivo detallado es una adición sobre el anterior):
es debilidades teóricas debido a su novedad. Debilidades que los progresistas debemos subsanar si queremos ganar el debate sobre el modelo de relaciones internacionales. En primer lugar debemos clarificar los objetivos de la Alianza, que pueden ser los siguientes (teniendo en cuenta que cada objetivo detallado es una adición sobre el anterior):a) El compromiso de recurrir a la diplomacia en casos de conflicto entre países de diferente ámbito geopolítico.
b) El esfuerzo por encontrar un sistema de valores compartidos entre los diferentes sistemas culturales que se base en el respeto a los Derechos Humanos y a la democracia.
c) La búsqueda de un sistema universal de justicia y equilibrio social.
Como progresista, creo que el objetivo de la Alianza debe ser el último, porque si a lo que aspiramos es a acabar con los conflictos internacionales hay que reconocer que éstos se deben en gran medida a la existencia de enormes desigualdades entre países, que dan lugar a grandes abusos y dan una apariencia de legitimidada los grupos extremistas que construyen su discurso sobre el rencor.
Por ello no podemos aislar la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones de políticas tan importantes como la cooperación al desarrollo, la necesidad de un comercio justo o la eventual condonación de la deuda externa, ya que el entendimiento real sólo se puede construir sobre la justicia.
Evidentemente, no nos podemos quedar sólo en el discurso, sino que los gobiernos comprometidos con la Alianza deben impulsar iniciativas concretas. Precisamente éste ha sido uno de los objetivos principales de la cumbre de Madrid y de ella han salido iniciativas que, aunque todavía son algo tímidas, se centran en uno de los pilares esenciales para garantizar la continuidad de la Alianza: la educación.
Espero no haberme extendido mucho en esta exposición (de hecho, el próximo día hablaré sobre otro aspecto fundamental de la Alianza: los interlocutores), pero creo que es un tema apasionante que está llamado a tener un largo recorrido en las próximas décadas.
3 comentarios:
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a mi me da pena la imagen de laniña.
I'm no me gusta la imagen de laniña
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